La r en quenya

Editado por Helios De Rosario Martínez
a partir de las contribuciones de miembros de la Comisión de Lenguas de la STE
y otros miembros de las listas Lambenor y Lambengolmor

Dentro del más o menos claro y coherente sistema élfico de fonología y escritura, la r aparece como una frecuente causa de problemas y confusiones. Este artículo recoge y resume las diversas investigaciones e ideas discutidas por miembros de la Comisión de Lenguas de la STE y otros estudiantes de lingüística tolkieniana en los grupos Lambenor y Lambengolmor desde diciembre de 1999 hasta enero de 2004,1 y las amplía en una pequeña medida con algunas reflexiones del editor surgidas durante la redacción, con la finalidad de aclarar a aquellos que estudian las lenguas de la Tierra Media las principales cuestiones en torno a esta letra. Esta versión del artículo, preparado por la Comisión de Lenguas de la STE para Estel, se limita al apartado sobre la escritura y la pronunciación de esta letra en todas sus variantes, dado que otros asuntos que se han discutido (como la evolución fonológica del quenya en lo que afecta a la r), requieren un tratamiento más profundo que excede la extensión y los plazos disponibles para la publicación en esta revista.2

1 Conceptos básicos

En primer lugar, hay que considerar que cuando se habla de la r en quenya, en realidad se puede estar haciendo referencia a varias letras, si se tiene en cuenta el sistema de escritura élfico, lo cual es ineludible en un estudio detallado del asunto.

En el Apéndice E de El Señor de los Anillos (SA-III:450ss) se describe la escritura con tengwar, haciéndose especial énfasis en el modo en el cual se escribía la lengua quenya.3 En este sistema de escritura, que es el que se va a considerar en este artículo, se observa que la r en palabras como cirya (‘barco’), earráme (‘ala de mar’), hroa (‘cuerpo’), namárie (‘adiós’), varda (‘exaltada’) o yuldar (‘tragos’), está asociada a varias letras distintas:

\quetta{\oore} (óre):
Es la letra del sexto grado del tincotéma; por ejemplo en yuldar (\quetta{yuldar}).
\quetta{\roomen} (rómen):
Letra adicional, una forma elaborada de óre; por ejemplo en namárie (\quetta{namArie}).
\quetta{\arda} (arda):
Variante de rómen, equivalente a rd; por ejemplo en varda (\quetta{varda}).
\quetta{\halla\roomen} (halla + rómen):
Modificación de rómen, equivalente a hr; por ejemplo en hroa (\quetta{hroa}).
\quetta{\lightvocalise rya} (rómen + señal de palatal):
Modificación de rómen, equivalente a ry; por ejemplo en cirya (\quetta{cirya}).
\quetta{\lightvocalise rra} (rómen + señal de doble consonante):
Modificación de rómen, equivalente a rr; por ejemplo en earráme (\quetta{earrAme}).

Por otra parte, la r se pronuncia de forma distinta en las diferentes lenguas que la utilizan en su alfabeto, y aun dentro de un mismo idioma suele corresponderse con varios sonidos. Se pueden destacar los siguientes:

[r]:
Consonante dental o alveolar vibrante múltiple; se articula aprovechando la exhalación de aire para hacer vibrar la punta de la lengua en contacto con los dientes o la zona alveolar próxima a ellos; en inglés se le llama trilled, en referencia al trino de los pájaros.
[ɾ]:
Consonante dental o alveolar vibrante simple; se articula mediante un contacto breve y suave de la lengua con los dientes o la zona alveolar (en inglés se le llama tap o flap, nombres asociados a un golpe suave o un aleteo).
[ɹ]:
Consonante dental o alveolar aproximante; se articula acercando la lengua a los dientes o la zona alveolar, pero sin apenas tocarla, de forma que no se llega a obstruir el paso del aire.
[r̥]:
Consonante dental o alveolar vibrante múltiple sorda; es una variante sorda de [r] que existe en algunos idiomas como el galés. La diferencia entre ambas radica en que al pronunciar la sorda no han de vibrar las cuerdas vocales (lo cual en las consonantes aproximantes suele derivar en una pronunciación aspirada de las mismas); en términos menos estrictos pero más sencillos, se podría decir que suena como si se estuviera afónico.
[ɽ]:
Consonante retrofleja vibrante simple; se articula como [ɾ], pero doblando la lengua hacia atrás y tocando la zona anterior del paladar con la punta de la misma.
[ʀ]:
Consonante uvular vibrante múltiple; se articula haciendo vibrar la lengua mientras ésta se apoya en la zona postpalatal (la úvula).
[ʁ]:
Consonante uvular fricativa sonora; se articula como la anterior, pero no haciendo vibrar la lengua, sino dejando pasar el aire con algo de fricción.

Además de estos sonidos más comunes, la r puede representar otros más exóticos, pero son variaciones de los aquí comentados.

2 Reglas de escritura y pronunciación

2.1 Las fuentes de investigación

Aclarados estos conceptos básicos, el paso siguiente consiste en determinar cuándo se usa y cómo se pronuncia cada uno de estos casos. La referencia principal para buscar la respuesta es el mencionado Apéndice E, en el cual se describen las reglas de escritura y pronunciación de las lenguas que aparecen en El Señor de los Anillos.

En cuanto a la escritura, la sección del Apéndice titulada «Las letras fëanorianas» comenta extensamente cómo se usan las tengwar. Aunque la información proporcionada abarca todas las lenguas que empleaban esta escritura, se dan bastantes explicaciones sobre el uso para quenya, la lengua original para la cual Fëanor inventó las tengwar; esto se puede contrastar con los ejemplos de palabras y frases quenya escritas con tengwar que han sido publicados.4 Ahora bien, además de que los ejemplos no son abundantes, algunos de ellos ni siquiera parecen seguir el modo quenya clásico, y la mayoría son tan breves que la información que se puede obtener de los mismos sobre el uso de las formas de la r es muy escasa e inconsistente. El único texto significativo para este propósito es el Lamento de Galadriel o Namárië (Nam.), cuya representación en tengwar fue publicada en The Road Goes Ever On (DTS 19 y 20) y parcialmente en el número 47 de Eorclanstanas (DTS 55), aunque este último es un documento muy difícil de encontrar, y según describe Måns Björkman en Amanye Tenceli (Björkman, 2002) tiene bastantes peculiaridades ortográficas, únicamente observadas en el documento en cuestión. Cuando en lo sucesivo se haga referencia al texto en tengwar de Nam., se ha de entender que se trata de la versión completa de DTS 19/20, salvo que se diga explícitamente lo contrario.

En lo que a la pronunciación se refiere, el Apéndice E también tiene una sección dedicada a la materia, de la cual se puede extraer la información más importante. Sin embargo, como es natural hay muy pocos ejemplos audibles para contrastarla. Una de estas rarezas es casualmente una versión recitada de Nam. grabada por el propio Tolkien. Cabría esperar en un principio que este documento sonoro fuese un valioso elemento para poder hacer comparaciones, pero lamentablemente se puede comprobar en ésta y otras grabaciones que Tolkien a menudo mostraba una pronunciación inconsistente; y sobre todo en este caso fonéticamente tan complejo su utilidad es muy limitada.5

2.2 La dualidad de la r simple

2.2.1 Pronunciación

Uno de los asuntos más complicados es el de cómo se pronuncia la r simple. Al respecto, en el Apéndice E destaca el siguiente párrafo dedicado a la pronunciación de la r:

[R representa] una r vibrante, en todas las posiciones;6 el sonido no se perdía delante de las consonantes (como en inglés part). Se dijo que los Orcos y algunos Enanos utilizaban una r uvular, sonido que los Eldar encontraban desagradable. RH representa una r sorda (habitualmente derivada de una combinación inicial más antigua, sr-. En Quenya se escribía hr. (SA-III:451).

También hay un párrafo en la sección sobre vocales que parece proporcionar información indirecta sobre la pronunciación de la r según su posición:

Los grupos er, ir, ur (finales o delante de una consonante) no han de pronunciarse como en inglés fern, fir, fur, sino más bien como en inglés air, eer, oor. (SA-III:453).

Sin embargo la r en todos estos ejemplos se pronuncia [ɹ] (aproximante), por lo que se entiende que esta información se refiere específicamente al sonido de las vocales. Por lo tanto, de aquí no se deben extraer conclusiones sobre la pronunciación de la r.

Finalmente en la sección de escritura también se mencionan ciertos aspectos de la pronunciación importantes para este asunto:

[Óre] se utilizaba con frecuencia para representar una r débil (no vibrante)7 que originalmente se daba en el Quenya, y que se consideraba en el sistema la consonante más débil del tincotéma. (SA-III:459).

[Rómen], en su origen una modificación de [óre], se utilizaba para representar una r «plenamente» vibrante.8 (SA-III:459).

En las mencionadas citas se proporciona información que da la sensación de ser contradictoria, y por lo menos resulta confusa. Según el primer párrafo la r en quenya (entre otros idiomas, pues el apéndice no habla exclusivamente de la pronunciación del quenya), era en todas las posiciones lo que en inglés se llama trilled. Sin embargo, los dos párrafos de la sección sobre escritura comentan que cada uno de los símbolos representaban algo distinto, uno «a weak (untrilled) r», y otro «a “full” trilled r».

Ahora bien, la contradicción es sólo aparente. La clave está en las expresiones «originalmente» y «en su origen» que aparecen en las citas de la sección de escritura. En ella se está explicando la historia de las letras, las consonantes que originalmente representaban y las que representaron después, mientras que en la sección sobre pronunciación se explica cómo se pronuncian las palabras en quenya y otros idiomas en el contexto de El Señor de los Anillos, es decir, al final de la Tercera Edad. Así pues, se puede entender que cuando Fëanor diseñó el sistema de tengwar, en quenya existían una variante débil y otra fuerte de la r, cada una representada por una letra. Pero en fases posteriores del quenya sólo había una.

Habiendo quedado esto claro, podemos explicar de qué sonidos concretos estamos hablando. Queda claro que podemos descartar cualquier r uvular ([ʀ] o [ʁ]).9 Tampoco son palatales o palatalizadas, las cuales existen pero son consideradas modificaciones de la r simple (véase más adelante). Por lo tanto, son evidentemente dentales o alveolares sonoras (la r sorda se menciona como variante en el primer párrafo citado), más probablemente dentales, entre las cuales se encuentran [r] (vibrante múltiple), [ɾ] (vibrante simple) y [ɹ] (aproximante).

Si tomamos las citas en su sentido literal, la pronunciación de la r en la Tercera Edad10 era la que en inglés se llama trilled, y por lo tanto más que «vibrante» tendría que haberse traducido como «vibrante múltiple», es decir [r]. Asimismo, la pronunciación original de rómen («full» trilled) sería también [r], y la de óre (weak untrilled) podría ser [ɾ] o [ɹ]. Es probable que se tratase de la última, pues las otras dos aproximantes del quenya, [j] y [w], también se representan con tengwar del sexto grado: anna (\quetta{\lightvocalise ya}) y wilya (\quetta{\wilya}), respectivamente; aunque algunos estudiantes (no necesariamente españoles o hispanohablantes) se inclinan por el sonido de la r vibrante simple, que recuerda más a la fonología del español (idioma que agradaba estéticamente a Tolkien). Ésa es la interpretación que llamaremos «A», y que se incluye más concisamente en el cuadro 1.


Cuadro 1: Sonidos de la r
son. original de óre son. original de rómen son. de r en la TE
Interpretación A [ɹ] - [ɾ]
[r]
[r]
Interpretación B [ɹ]
[ɾ] - [r]
[ɾ] - [r]
Interpretación C [ɹ]
[r]
[ɾ] - [r]


Otra interpretación que se puede hacer (expresada en el cuadro 1 como la «B»), parte de la idea de que, aunque Tolkien era filólogo de profesión, los Apéndices no están dirigidos a un público especializado (aunque sí interesado en la materia), y puede ser que no utilizara estrictamente la terminología fonética de la IPA que estamos empleando. Dado que para los angloparlantes (los lectores objetivo de Tolkien) el sonido más débil de la r es [ɹ], según esta interpretación ése es al que se refería Tolkien cuando llamaba weak untrilled a la r originalmente asociada a óre. En este caso, también se puede suponer que la trilled r se corresponde más bien con el sonido [ɾ] más común para los angloparlantes (en oposición a [ɹ], especificado como untrilled), aunque no se puede descartar que fuese también [r], si bien esta última es más difícil de identificar por los angloparlantes.

La identificada como «C» es una versión más elaborada de esta interpretación, en la que se supone que el adjetivo enfatizado «full» trilled introduce una diferenciación del simplemente trilled, de forma similar al uso que se hace en español del término «vibrante», el cual puede diferenciarse como «vibrante simple» o «vibrante múltiple». En ese caso, la pronunciación original de rómen sería específicamente [r] y no [ɾ]; pero la r de tiempos posteriores podría asociarse tanto a [r] como a [ɾ]. Y también hay, por supuesto, múltiples variantes de estas interpretaciones que combinan unas ideas con otras.

Hay quien sostiene en contra de las interpretaciones B o C que la identificación de [ɾ] como un tipo de trilled o vibrante puede resultar exótica para otros idiomas distintos del español, por lo que puede considerarse una interferencia típica de los hispanoablantes, ajena al pensamiento de Tolkien. Sin embargo, lo bien cierto es que idiomas como el finés muestran la posibilidad de que sea así. Tolkien afirmó reiteradamente que el finés fue una de las principales inspiraciones en la invención del quenya, y en ese idioma la r se corresponde con el fonema vibrante múltiple en todas las posiciones («a trilled r in all positions», exactamente lo mismo que dice Tolkien de la r en SA-III:451), por lo que generalmente presenta el sonido correspondiente [r]; pero en ciertos estudios (Sulkala y Karjalainen, 2002) se explica que también presenta el sonido alófono [ɾ] en posiciones medias, lo cual es un indicio de que algo parecido podría ocurrir en quenya.

2.2.2 Escritura

Esta antigua dualidad fonética de la r es comparable a la observada en la escritura con tengwar. En textos de quenya tardío escritos por Tolkien, como la versión en tengwar de Nam. en The Road Goes Ever On, se observa un uso conjunto de rómen y óre. En dicho texto, el más extenso en tengwar, se comprueba claramente que rómen se utiliza siempre que la r precede a una vocal (o bien \quetta{\lightvocalise rya} para ry, siempre precediendo a una vocal), mientras que en los demás casos (delante de consonante y a final de palabra) se utiliza óre. El resto de documentos en quenya con tengwar son demasiado elementales como para poder deducir reglas de ellos, aunque en la mayoría el uso de rómen u óre coincide con dicha regla.11

Ahora bien, esta regla no está explícitamente documentada por Tolkien, sino que se deriva únicamente de la observación de los escasos ejemplos disponibles, y ni siquiera sabemos su porqué. No parece que sea una dualidad de naturaleza etimológica como otras conocidas del quenya.12 En el texto de Nam. tenemos palabras como \quetta{oromardi} (oromardi, ‘salas elevadas’) y \quetta{ortane} (ortanë, ‘elevó’), en las que una está escrita con rómen y la otra con óre, y sin embargo comparten la misma partícula or-; y en el mismo texto el sufijo de plural -r es óre en todos los casos, salvo cuando está en genitivo (-ron, como en aldaron), en cuyo caso se escribe con rómen.

Los estudiantes de la materia barajan distintas posibilidades para justificar de otro modo esta escritura dual. Algunos se basan en la posible pronunciación dual de la r como la propuesta en las interpretaciones B y C, y más concretamente en la última. La idea sería que las dos tengwar se usasen en el quenya post-exílico para distinguir entre los sonidos [r] y [ɾ], igual que anteriormente se usaban para distinguir [r] y [ɹ]. Es una idea con cierta coherencia desde un punto de vista fonético, pues es normal que la influencia de una vocal siguiente a r refuerze la sonoridad de la consonante, o que el sonido en cuestión se debilite cuando le sigue otra consonante o está a final de palabra, de forma que antes de vocal se dé la pronunciación de [r], y en otras posiciones sea [ɾ].

Otra idea que no implica asumir una posible pronunciación dual es que tras mezclarse los sonidos originales de ambas tengwar en uno, y pudiéndose entonces prescindir de su función diferenciadora original, los elfos hicieron un reanálisis del uso de rómen y óre, y desarrollaron esta nueva regla por una mera cuestión de estilo. Aunque llame la atención, el uso de dos letras para un mismo sonido dependiendo de los adyacentes no es extraño en las lenguas primarias (considérese, por ejemplo, el uso alternativo de ß y ss en alemán). Además, se dice que el interés principal del mismo inventor de las tengwar era «su aspecto práctico y decorativo, más que la transcripción fonética precisa» (VT 39:8).

Finalmente, es reseñable también la observación de David Salo (véase su artículo en ELM: http://www.elvish.org/elm/spelling.html), de que esta regla resulta una ayuda para saber cuándo hay o no una a después de la r, en el estilo de escritura en que se omite esta vocal. Si bien no hay evidencias de que los elfos modificasen el uso de estas tengwar por este motivo, al menos aporta cierta utilidad a la regla inferida.

2.3 Otros casos de la r

Expuesto el caso de la r simple, queda por comentar cómo se escribían y pronunciaban las otras variantes. Una primera observación que se puede hacer es que todas ellas (rd, hr, ry y rr, representadas en alfabeto latino) son comparables a a las variantes de la l también existentes en quenya (ld, hl, ly y ll). Ambas consonantes, r y l, son lo que en la terminología fonética tradicional se conocen como «consonantes líquidas», capaces de formar grupos silábicos tras otra consonante. En los primeros textos escritos por Tolkien sobre quenya, se afirmaba de hecho que la r era en los orígenes de las lenguas élficas «una mera variante de la l» (PE 12:15). Y aunque no hay constancia de que esta idea se mantuviera en el desarrollo posterior del quenya, sí se puede observar que ambas consonantes siempre tuvieron rasgos comunes, como evidencia su paralelismo en las variaciones.

De hecho se puede apreciar una estrecha relación entre la tengwa rómen (\quetta{\roomen}, que ya hemos visto que representaba cierto tipo de r) y lambe (\quetta{\lambe}, empleada para la l). No sólo se encuentran en la misma línea de tengwar adicionales (entre la 25 y la 28), sino que además ambas comparten un trazo sinuoso (en el caso de rómen, este trazo sería una extensión del arco de la letra óre, de la cual es una variante), y de ambas existen modificaciones para cuando les sigue d (arda\quetta{\arda}— para rd, alda\quetta{\alda}— para ld). Es, por lo tanto, posible que rómen se diseñase originalmente para expresar la cualidad líquida de la r, y no sólo un sonido distinto al de óre.

Así pues, aunque en tengwar sólo están documentadas las variantes rd y ry (ambas como modificaciones de rómen), se puede asumir sin mucho riesgo que las otras dos variantes no documentadas (hr y rr) también se asocian ortográficamente a rómen, manteniendo así un paralelismo exacto con lambe. Asimismo, fonéticamente podemos asociar estas variantes a [r], como sonido original de rómen.

Veamos ahora en detalle cuáles son estas variaciones, cómo se escriben y cómo se pronuncian:

  1. La letra \quetta{\arda} aparece por contacto de la r con la d, lo cual solía pasar por pérdida de una vocal intermedia (como en varda < barádâ, según Etim., base BARÁD-), en palabras compuestas (como mardil (‘amigo de la casa’) < mar + -ndil), u otras causas. En cualquier caso seguían pronunciándose como dos sonidos separados ([r.d]) cada uno perteneciente a una sílaba distinta; pero la escritura quenya propiciaba mucho la representación de dos consonantes juntas en un solo símbolo, cuando la combinación era frecuente, de lo cual éste era un caso característico.

  2. \quetta{\halla\roomen}, equivalente a hr, era por el contrario un solo sonido, «una r sorda» (SA-III:451) —y aspirada, según la nota en la p.462—, aunque en general derivase asimismo del contacto de dos sonidos originalmente distintos: en este caso de la combinación sr- a principio de palabra. No deja de ser curioso que, sin embargo, este sonido único se escriba con dos símbolos, en oposición a lo anteriormente dicho sobre el uso común de las tengwar en quenya; aunque podría argumentarse que halla es un símbolo diacrítico que acompaña a rómen, no una tengwa independiente, y que no se utiliza una tengwa especial para hr porque es una variación poco frecuente en quenya. A raíz de la cuestión sobre el uso de dos tengwar para representar un solo sonido, y de cuál es la más apropiada para escribir las variantes de r, se puede destacar que el único caso aparentemente documentado del uso de halla, es precisamente con la tengwa rómen, o diríase más bien que una modificación de la misma en la que el trazo recto izquierdo de \quetta{\roomen} se extiende en forma de un tallo vertical; aunque este caso tiene poco valor para analizar el uso en quenya, dado que en los sitios en que aparece (CN:203, 205; DTS 50, 51) no se está escribiendo en quenya, sino en anglosajón, y el símbolo en cuestión no representa una modificación de r, sino de w. En cuanto a la pronunciación de hr, muchas veces se ha comparado con la r sorda del gales ([r̥]), pero la descripción de una r sorda «aspirada» según SA-III:462 apunta más bien a [r̥ʰ].

  3. La naturaleza de \quetta{\lightvocalise rya}, que se transcribe como ry,13 es motivo de frecuentes dudas. El Apéndice E (SA-III:458) explica que dos puntos colocados debajo de una tengwa eran en quenya un símbolo diacrítico que indicaba «sigue y», el cual se utilizaba para representar la serie palatal (tyelpetéma). En base a esto, ry debería pronunciarse como una r palatal ([ɽ̙]), muy próxima en el punto de articulación a la retrofleja [ɽ], pero algo posterior. Sin embargo, hay estudiantes del quenya que opinan que sería más bien una r palatalizada ([rʲ]), o bien la conjunción de r + y: [r.j], donde además cada uno de los sonidos pertenecería a una sílaba distinta. Un indicio documentado que apoya esta hipótesis se encuentra en algunas notas sobre pronunciación (publicadas en PE 13:63), donde Tolkien escribió que ty tenía en origen un sonido unitario, el oclusivo palatal sordo [c] (no confundir con el oclusivo velar sordo, [k]), pero posteriormente se llegó a percibir como dos: [cj]. Esta extensión podría ser común a las demás consonantes palatales, incluyendo ry, que habría pasado a pronunciarse [ɽ̙j], siguiendo el ejemplo de ty. Se podrían comentar aún más detalles al respecto, pero este asunto de la pronunciación del tyelpetéma es demasiado complicado, y su tratamiento completo excede el ámbito de este artículo.

  4. Finalmente queda \quetta{\lightvocalise rra} que sería la forma de escribir rr, siguiendo el modelo de escritura documentado de otras consonantes alargadas, especialmente ll, pero también otras como ss. Es sencillamente una r larga ([rː]), no muy frecuente en quenya aunque puede ocurrir, principalmente en palabras compuestas, por contacto entre dos r, como ear (‘mar’) + ráme (‘ala’) = earráme, o de r con otra consonante que por asimilación se convierte asimismo en r. Se podría pensar que en ejemplos como el presente, que se compone de una palabra que acaba en r (escrita con óre, como se ha visto antes) seguida de otra que empieza por la misma letra (en este caso escrita con rómen), se debería escribir óre + rómen (\quetta{\oore\roomen}). Pero esta idea puede descartarse a la luz de que normalmente la ortografía tengwarin se basa en las secuencias de sonidos en las palabras representadas, no en la de sus componentes aislados; por ejemplo, en Nam. la nt de Elentári (‘Reina de las Estrellas’) se escribe \quetta{\anto}, no \quetta{\nuumen\tinco}, aunque se compone de elen (‘estrella’) + tári (‘reina’).

2.4 Resumen

No es posible asegurar con total certidumbre cuál era la pronunciación y el uso de la r en quenya. Pero las interpretaciones más frecuentes entre los estudiantes de esta materia apuntan a un esquema como lo que se representa en el cuadro siguiente.

tengwa quenya antiguo quenya en la TE reglas de uso en la TE
\quetta{\roomen}
[r]
[r]
antes de vocal (a)
\quetta{\oore}
[ɹ]
[ɾ]
antes de consonante(a) (b)
a final de palabra(a)
\quetta{\arda}
\textipa{[r.d]}
\textipa{[r.d]}
rd
\quetta{\halla\roomen}
[r̥ʰ]
[r̥ʰ]
hr
\quetta{\lightvocalise rya}
[ɽ̙]
\textipa{[\tipaUpperaccent[0.2ex]{\textretracting{}}{\:r}{}.j]}
ry
\quetta{\lightvocalise rra}
[rː]
[rː]
rr
(a) Deducido de la versión en tengwar de Nam.
(b) Excepto d, r, y.

Bibliografía

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LR
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J.R.R. Tolkien. Altariello nánie Lóriendessë (‘el Lamento de Galadriel’). a) Versión de texto en The Road Goes Ever On. George Allen & Unwin. London. 1978. b) Versión de audio en Tolkien Reads Excerpts from The Lord of The Rings and The Hobbit. HarperCollins. London. 1999.

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CN
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Mellonath Daeron. Mellonath Daeron Index of Tengwar Specimena. Tolkien Society Forodrim. 2003. http://www.forodrim.org/daeron/mdtci.html

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Måns Björkman. Tengwar — The Classical Quenya Mode. Amanye Tenceli. 2002. http://hem.passagen.se/mansb/at/teng_quenya.htm

Russell, 2001
Kevin Russell. General Phonetics. University of Manitoba. Winnipeg. 2001. (véanse especialmente las «notas»). http://www.umanitoba.ca/faculties/arts/linguistics/russell/138/2001/index.html

Ladefoged, 2003
Peter Ladefoged. UCLA Phonetics Lab Archive. UCLA Phonetics Lab. 2003. (véase especialmente la sección Vowels and Consonants). http://hctv.humnet.ucla.edu/departments/linguistics/VowelsandConsonants/index.html


Notas al pie

1
Véanse los mensajes 384-395, 3287-3290, 4999-5003, 5005, 5009, 5010, 5015, 5026, 5031, 5036, 5038, 5040, 5052, 5123-5124, 5127-5128, 5765-5769, 5737, 5772-5773 y 5776-5777 en http://groups.yahoo.com/group/lambenor, y (en inglés)los mensajes 564-572, 575-579, 582-589, 593-596, 589 y 603 en http://groups.yahoo.com/group/lambengolmor.
2
Cuando se tratan asuntos filológicos, en muchas ocasiones las comparaciones con los sonidos de lenguas conocidas no son suficiente como para proporcionar una información completa y precisa, y es necesario recurrir a ciertos tecnicismos, que pueden resultar extraños para los poco instruidos en lingüística. Este artículo es uno de esos casos, y en el desarrollo del mismo se ha preferido hacer uso de los tecnicismos a dar una explicación a medias. No obstante, en la mayoría de las ocasiones se trata de conceptos básicos de fonética que no revisten mucha dificultad, (véanse los trabajos de Russell (Rusell, 2001) y la UCLA (Ladefodeg, 2003) para quien necesite algunas nociones). Para los conceptos más complejos se proporcionan en el artículo explicaciones lo más claras posible.
3
Lo que se conoce como el «modo quenya clásico», aludiendo la nomenclatura que el propio Tolkien utilizó para referirse a la ortografía específica de esta lengua, en una carta a Anthony D. Howlett. Esta carta fue subastada por Sotheby's el 13 de diciembre de 2001, en el lote 557 de la venta L01321. Puede verse una imagen de la misma en la web http://search.sothebys.com/jsps/live/lot/LotDetail.jsp?lot_id=34NDT.
4
Utilizando la codificación del índice de los Mellonath Daeron para muestras de tengwar (Mellonath Daeron, 2003), se pueden señalar las DTS 12, 19, 20, 38, 40, 42, 46, 54, 55 y 59 como ejemplos de quenya con tengwar donde están presentes algunas de las formas de la r.
5
Para quien le interese, Laurence J. Krieg ofrece en An Introduction to Elvish (Allan, 1978; pp.152ss) una transcripción precisa de las grabaciones del poema Namárië y A Elbereth Gilthoniel hechas por Tolkien.
6
El texto original, que es importante tener presente para conocer el significado preciso de las palabras de Tolkien, dice exactamente «a trilled r in all positions».
7
«A weak (untrilled) r», en inglés.
8
«A “full” trilled r», en inglés. Dado que «full» es un adjetivo y no un adverbio, probablemente sería más adecuado haberlo traducido como «una r vibrante “plena”».
9
Quizá la reconocida francofobia de Tolkien tuviese algo que ver con el gusto lingüístico de los elfos; nótese que precisamente ese sonido es característico de la lengua francesa.
10
Y no sólo en la Tercera Edad, sino desde que dejó de ser la lengua materna de los Noldor; desde entonces ya no hubo cambios en el quenya pues cada generación lo aprendía de los libros, según comentó Tolkien en una carta a Dick Plotz (VT 6:14).
11
Con alguna excepción, como la portada de El retorno del Rey en la ilustración 182 de AI (DTS 38), donde sólo se utiliza óre para la r, incluso en la palabra moruvan, donde está en posición intervocálica.
12
Por ejemplo, la dualidad entre thúle y silme (\quetta{\thuule} y \quetta{\silme}), que originalmente se correspondían con los sonidos [ɵ] y [s], respectivamente, pero que posteriormente se mezclaron quedando sólo [s], aunque supuestamente la diferencia se conservó en la escritura, según SA-III:451. «Supuestamente», porque de hecho en los ejemplos de tengwar disponibles esta diferenciación ortográfica no se utiliza nunca.
13
Salvo en un caso: en la versión de Nam. publicada en Eorclanstanas (DTS 55), ómaryo se escribe con óre, tal como destaca el artículo de Björkman¨(Björkman, 2002) sobre el modo quenya clásico; según del autor del mismo, «probablemente por error».